La metodología propuesta consiste en desarrollar un plan de gestión de riesgos que sea capaz de prever y responder a los mismos de la mejor manera posible con los recursos a disposición.
Para ello la metodología propone conocer cuáles son las capacidades del team responsable del desarrollo del proyecto, cual es el comportamiento de la organización cliente donde se desarrollará el proyecto y cuáles son las características propias del proyecto.
Identificando, conociendo, vinculando y relacionado determinados factores vistos desde estos tres actores, permitirá obtener cuales son los posibles riesgos para
el desarrollo de un determinado proyecto, realizado por un team definido y en un contexto organizacional específico.